La obesidad es considerada una enfermedad crónica tratable. Se produce cuando existe un exceso de tejido adiposo o también conocido como grasa, que se acumula en el cuerpo.
Aunque la obesidad es una condición clínica individual, ésta se ha convertido en un serio problema de salud pública que cada día va en aumento, de hecho se le define como la epidemia del siglo XXI.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la obesidad cuando el IMC o índice de masa corporal, que es el cálculo entre la estatura y el peso del individuo, es igual o superior a 30 kg/m².1 También se considera signo de obesidad un perímetro abdominal aumentado en hombres mayor o igual a 102 cm y en mujeres mayor o igual a 88 cm.
Al margen del problema que de por sí representa la obesidad, los estudios demuestran que sus efectos más negativos se producen porque actúa como un agente que exagera y agrava a corto plazo y de forma muy evidente patologías graves como la diabetes, la hipertensión, las complicaciones cardiovasculares (especialmente la cardiopatía isquémica), e incluso algunos tipos de cáncer como el de mamas y colon.
Se sabe además que el peso corporal excesivo predispone para varias enfermedades, tales como: Apnea del sueño, osteoartritis, derrames cerebrales, entre otras.
En la actualidad 97 millones de estadounidenses, que representan más de una tercera parte de la población adulta de ese país, padecen de sobrepeso u obesidad. Se calcula que entre 5 a 10 millones de ellos sufren de obesidad mórbida y que cada año mueren, como mínimo 2,6 millones de personas a causa de la obesidad o el sobrepeso.
Cifras revelan que Venezuela se ubica actualmente en el 6to lugar de la tabla de países con mayor índice de obesidad. Pero aún más alarmante es que Euro Monitor calcula que para el año 2020, Venezuela estará en el primer lugar de América Latina.
Causas
La mayoría de los casos de obesidad son de origen multifactorial. Se reconocen factores genéticos, metabólicos, endocrinológicos y ambientales. Sin embargo, la obesidad exógena o por sobrealimentación constituye la principal causa.
Entre los factores ambientales destacan tanto el aumento de la ingesta de alimento como la reducción de la actividad física.
Además, los trastornos psicológicos provocados por el mundo moderno, así como el sedentarismo y la presión social y comercial para ingerir alimentos excesivamente calóricos parecen ser los factores más importantes que justifican la presencia de este flagelo hoy en día.
Hay que destacar que el desconocimiento de conceptos básicos de nutrición agrava aún más el problema.
Tipos de obesidad
La obesidad se clasifica en dos tipos: central o androide y periférica o imoide.
La primera es la más peligrosa dado que puede conllevar importantes complicaciones patológicas. La obesidad central localiza la grasa en el tronco y predispone a sufrir complicaciones metabólicas (especialmente la diabetes tipo 2 y las dislipemias).
Por su parte, la obesidad periférica acumula los depósitos de grasa de la cintura para abajo, lo que genera fuertes problemas de sobrecarga en el área de las articulaciones.
Obesidad mórbida.
La obesidad mórbida (OM) es una de las enfermedades más características de nuestro tiempo, sobre todo por el número de complicaciones que ésta trae consigo asociadas.
Regularmente, a la OM se le define como la condición en la cual la persona pesa 45 Kg o más por encima de su peso corporal ideal o tiene un Índice de Masa Corporal de 40 o más.
Una complicación importante que genera la obesidad es la apnea del sueño, que se caracteriza por períodos en los que la persona no respira y despierta ahogado. Como no descansa durante la fase de sueño, presentan episodios de somnolencia durante el día, se duerme incluso manejando o desarrollando actividades diarias, provocando situaciones de riesgo personal o incluso incomodidad en el ambiente laboral.
Igualmente los pacientes con OM tienen menor fertilidad, las mujeres sufren de trastornos menstruales y una incidencia mayor de algunos cánceres como el de mama y uterino. Muchos obesos mórbidos tienen dificultad para establecer una relación de pareja adecuada por el alto grado de inseguridad que les genera su enfermedad, además de cierto grado de sanción social que experimentan, pues en general no son bien aceptados por el medio, incluso por su familia. La realidad es que el obeso suele ser una persona relegada socialmente.
Para tratarla es necesario el empleo de la cirugía, ya que las dietas no surten ningún tipo de efecto.
¿Cómo saber si es Obeso?
La obesidad se determina de acuerdo varios parámetros pero el más utilizado es el denominado índice de masa corporal, IMC, que es una relación que se establece entre el peso y la talla.
El IMC constituye la medida poblacional más útil del sobrepeso y la obesidad, pues la forma de calcularlo no varía en función del sexo ni de la edad en la población adulta. No obstante, debe considerarse como una guía aproximativa, pues puede no corresponder al mismo grado de gordura en diferentes individuos. |